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Diseño emocional: ¿por qué es fundamental para los productos digitales?

Diseño emocional: ¿por qué es fundamental para los productos digitales?

¿Alguna vez te has parado a pensar qué te gusta de algunos productos o qué no te gusta de otros? Según Emotional Design, los productos son capaces de generar emociones en nosotros y estas sensaciones juegan un papel fundamental en nuestras elecciones.

El concepto de que el diseño de productos puede generar emoción fue desarrollado e introducido por Don Norman en su libro publicado en 2003 (ver más abajo), y ha sido objeto de acalorados debates desde entonces.

Después de todo, producir sentimientos o emociones positivas en los consumidores activa su receptividad y los anima a comprar. ¡Descubra más a continuación!

¿Qué es el diseño emocional?

¿Alguna vez se ha preguntado por qué prefiere la aplicación X a la aplicación Y, a pesar de que ambas ofrecen la misma funcionalidad?

Es posible resaltar varios aspectos que pueden interferir con esta elección, como la usabilidad o la interfaz de la aplicación.

El diseño emocional asocia esta preferencia por usar una aplicación en particular o cualquier otro producto con las emociones que generan.

Porque esta línea de pensamiento propone que los elementos y colores de los objetos, servicios y plataformas que utilizamos son capaces de generarnos diferentes emociones.

Curiosamente, estos sentimientos que genera un producto debajo del individuo van mucho más allá de la simple experiencia de uso, pero también impregnan la apariencia y el estado que se le agrega. Quédate con nosotros y te lo explicaremos más adelante.

La importancia del diseño emocional en el desarrollo de productos digitales

Muchas de nuestras decisiones, especialmente en las compras, están relacionadas con nuestras emociones. A partir de esta afirmación ya es posible entender que los productos que logran despertar pensamientos positivos en las personas obtienen mejores resultados en ventas.

Piensa en un e-commerce, es natural que cuando realizas una compra online analices una serie de factores presentes en el sitio y, dependiendo de los elementos expuestos, se desarrollará una reacción (respuesta emocional) hacia la página en cuestión.

Si la tienda en línea tiene una fuente bien elegida para el texto, una paleta de colores agradable y fotos de calidad, es natural que genere un impacto positivo en el cliente.

Sin embargo, si el sitio no está bien estructurado, transmite amateurismo y despierta emociones que no generan interés en comprar.

Por tanto, las empresas y las marcas deben preocuparse por crear productos que generen un impacto emocional en sus clientes. Por tanto, generan interés y atraen personas, además de promover un vínculo mucho mayor entre el servicio ofrecido y el consumidor.

Dentro del mercado de productos digitales, el cuidado en la creación del diseño y la interfaz de los artículos es fundamental. Piense en esto como con otros tipos de adquisiciones, aquí también están presentes los desencadenantes emocionales.

Los materiales bien elaborados añaden un mayor valor emocional y atraen a los usuarios de Internet. Los productos de información que transmiten conocimiento, por ejemplo, también pueden beneficiarse del diseño emocional, ya que los estímulos positivos promueven el aprendizaje.

Don Norman y los tres niveles de interacción del producto

Imposible hablar de diseño emocional sin mencionar a Donald Norman. Este científico cognitivo y crítico de diseño es uno de los pensadores líderes en la industria y fue quien desarrolló el concepto de Diseño Emocional.

Don Norman ha trabajado para empresas como Apple y ha publicado varios libros, incluido el Diseño emocional: porque amamos (u odiamos) los objetos cotidianos.

En este libro se trata de los tres niveles de interacción o percepción con el producto, que van desde la apariencia hasta el imaginario, conócelos a continuación:

nivel visceral

Este es el nivel más instintivo de diseño emocional. Porque está relacionado con el primer contacto con el producto y nuestras primeras impresiones al respecto. Se puede decir que es responsable de crear esa necesidad de «¡Quiero!».

El factor crucial en este nivel es la apariencia y la capacidad de generar el deseo del cliente. Piense en la cantidad de cosas que ya ha comprado solo porque es estéticamente atractivo. Esto sucede porque nos atraen naturalmente ciertas características, como los colores brillantes y las formas redondeadas.

Las reacciones y emociones generadas a este nivel son bastante completas. Porque son compartidos por la mayoría de las personas, ya que se basan en comportamientos comunes y respuestas instintivas del subconsciente. En resumen, podemos decir que este nivel se clasifica por lo que fascina a la gente.

nivel de comportamiento

Este es el nivel intermedio entre los tres descritos por Norman. Está directamente relacionado con la satisfacción en el uso y la capacidad del usuario para utilizar el producto sin interrupciones ni contratiempos.

Considere el ejemplo de una aplicación que tiene demasiadas pestañas o es difícil realizar las acciones deseadas. Por muy atractiva que sea la interfaz desde el punto de vista estético, el usuario no tendrá emociones positivas mientras la usa.

En este sentido, el nivel conductual está estrechamente alineado con la experiencia de uso de los individuos. A diferencia del anterior, este nivel no tiene reacciones completas, ya que la experiencia puede variar mucho de un usuario a otro.

Pero se puede decir que la atracción del individuo en esta etapa es a través del sentimiento de control sobre la situación. En otras palabras, los productos más fáciles de usar son los que crean las emociones más positivas ya que permiten que los usuarios se sientan inteligentes.

Nivel reflectante

Este es el último de los tres niveles presentados por Don Norman. Está relacionado con el superyó y no tanto con la experiencia del usuario en sí. Se puede decir que este nivel está muy influenciado por la cultura y el estatus.

Porque aquí no se tienen en cuenta los instintos inconscientes o la experiencia de uso del producto, sino la imagen que transmite y su valor para la empresa. Un ejemplo de uso a este nivel es la compra de un reloj de diseño.

Si bien solo muestra la hora como lo hacen todos los demás relojes, este en particular tiene un valor agregado diferente. En él se encuentra la representación de un estatus social y una imagen implícita que el individuo quiere usar.

De esta manera el nivel reflectante no ocurre instantáneamente como el visceral. Tampoco se vincula únicamente al individuo, ya que refleja las posiciones del entorno en el que se inserta.

Ejemplo de uso de diseño emocional

Un ejemplo muy claro y eficaz del uso de estrategias de diseño emocional proviene de la empresa para la que Don Norman trabajó durante años, Apple. Los productos ofrecidos por el gigante tecnológico pueden alcanzar fácilmente los tres niveles.

A nivel visceral, son capaces de atraer al consumidor, ya que son estéticamente atractivos, utilizando bordes redondeados y una construcción moderna.

Conductualmente, cuentan con sistemas operativos que optimizan la experiencia del usuario y facilitan la navegación.

Además, Apple tiene un fuerte atractivo en el imaginario colectivo y en los valores sociales agregados a sus productos. Por lo tanto, la empresa logra atraer a los consumidores incluso a un nivel reflexivo.

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